Todo gratis


Ayer se celebró un encuentro entre algunos representantes de la red de espacios tecnológicos y unos cuantos empresarios interesados en conocer del tema.


Ésta es una iniciativa plausible que no se si realiza en todas las comunidades autónomas, desde luego en la zona que conozco la actuación se concreta en la visita de un consultor supuestamente “técnico” que valora las necesidades de la empresa y se las hace llagar a una serie de proveedores homologados para que éstos aporten el material o servicio recomendado.


Como vemos la teoría es muy buena. La realidad… muy distinta. Los consultores cobran 100 euros por cada estudio, así que salen como churros. Avisados del tema las autoridades han restringido el pago a los casos en que finalmente se lleve a cabo alguna de las intervenciones sugeridas, lo que ha desembocado en propuestas enormes buscando que alguna fructifique y garantice el cobro.


Esta introducción no es más que una explicación somera para intentar que se comprenda el propósito general de la intervención. Dentro de la misma están unas reuniones cada cierto tiempo en las que se supone que se hará una puesta al día de todo lo que ha surgido y es aprovechable para las pymes.


Ayer fue una de estas reuniones. Como era de rigor un político de cargo tan largo que le tiene que poner un anexo a la tarjeta de visita, glosó las excelencias de las TIC. Con entusiasmo cuasi infantil de recién llegado esbozó las líneas que posteriormente siguieron el resto de los ponentes.


La verdad es que da igual la temática de las distintas intervenciones, lo que más me llama la atención es que la palabra más repetida fuese “gratuito”. Se pueden hacer páginas webs gratuitas porque es código abierto. Se puede organizar la empresa con un ERP gratuito que funciona muy bien. No hace falta pagarle licencias a nadie para un editor de textos porque los hay gratuitos. En fin, todo en esta línea.


No sé si era lo que había que decir políticamente obligados o es puro desconocimiento, pero lo cierto es que cada vez está más extendida la idea de que al existir el código de libre uso, todo lo que se haga con el mismo, también será gratuito. Los que implementamos CMS nos hemos encontrado muy a menudo con la pregunta de ¿por qué me cobras si el software es gratuito?


Es cierto que una licencia puede ser tan cara como quiera el fabricante, pero no es menos cierto que la mano de obra necesaria para la implementación puede ser mucho más cara que el producto en sí, lo contrario sería como vincular la mano de obra en construcción con el precio de los materiales, o como pensar que una hora de clases no vale nada porque no consume recursos materiales.


Muchas veces me preguntan cómo se mantiene un producto por el que no se cobra, la respuesta es más que evidente, un software por sí mismo no hace nada. Ni el más simple de los portales se puede usar sin modificar algo. Por no mencionar que en la mayoría de los casos las personalizaciones son importantes, y aunque no toquemos nada de código, la simple configuración de los distintos elementos lleva cientos de horas ¿quién hace eso? Pues normalmente un técnico que como es lógico cobra por ello.


No puedo entender que desde un cuerpo de asesores técnicos se argumente como único mérito la gratuidad, eso indica dos posibilidades, o no son tan técnicos o no dedican suficiente tiempo a conocer el mundo virtual y sus posibilidades para la pyme.