Posicionamiento

Tener una web y no aparecer en buscadores es algo que muy pocas empresas se pueden permitir. Durante algún breve espacio de tiempo hemos oído hablar con indiferencia de los buscadores a los que pensaban que el peso de su marca era tan grande que serían localizados de cualquier forma, pero como siempre, la realidad del uso ha demostrado algo muy distinto, los usuarios buscan lo que les interesa, y en la mayoría de los casos, eligen su opción en la primera pantalla de los resultados de búsqueda, lo que ha hecho enfadar a no pocos escépticos que se han visto sobrepasados en los buscadores por una política errónea respecto a a las web.

Resultados en un buscador
Muchas veces nos piden las claves para una buena posición, lo cierto es que son muchos los factores que influyen. El sencillo algoritmo inicial se ha ido complicando cada vez más, hasta llegar a considerar aspectos bastante olvidados hasta ahora, sobre todo si suponen en la práctica que en algunos casos hay que planificar la web pensando en hacerla accesible y amigable para los robots que periódicamente van a visitar nuestra web para indexar sus contenidos.

El posicionamiento se divide en dos grandes apartados, natural y forzado. El natural juega un papel importantísimo, ya que se consigue, básicamente por la calidad y la limpieza del código con que está programada la web. Para el posicionamiento forzado contamos con herramientas para la creación de campañas de publicidad contextualizadas, o bien, campañas en portales verticales del sector que nos interesa.

Nunca la publicidad ha podido ser tan orientada y medida como en Internet, lo que nos permite orientar con gran exactitud nuestras inversiones hacia el público objetivo de nuestro interés, y además, a un precio muy inferior al que nos costaría hacer una pequeña campaña de publicidad en un medio tradicional, cuyos resultados, por otro lado, seían difícilmente medibles.